El día que mi padre murió esperando un trasplante, mi marido estaba consolando a su amante. Un mes después, cuando quiso buscarme, yo ya había desaparecido de su vida

No contesté.

Un día llegó uno diferente.

«Empecé terapia.»

Me quedé mirando.

No respondí.

Pero sonreí un poco.

No porque creyera que volveríamos.

Porque quizá al menos dejaría de repetir lo mismo con otra persona.

Celeste desapareció de sus redes.

Meses después supe, por un conocido común, que se había ido a estudiar a otra ciudad.

No pregunté más.

No quería convertirla en personaje recurrente de mi vida.

Ella era una parte del final.

No mi futuro.

Un año después volví a mi ciudad.

Solo por tres días.

Aniversario de la muerte de mi padre.

No se lo dije a Adrián.

Fui al cementerio temprano.

Había flores frescas.

No las que yo había llevado.

Sobre la piedra, una pequeña tarjeta.

Sin nombre.

No necesitaba.

«Lo siento por haber llegado tarde.»

Me quedé inmóvil.

Adrián.

Sentí dolor.

Pero diferente.

Más lejano.

Como una cicatriz que duele cuando cambia el clima.

Dejé la tarjeta.

No la tiré.

Tampoco me la llevé.

Nos cruzamos ese mismo día.

Por casualidad.

Yo salía de una cafetería.

Él entraba.

Se detuvo.

Yo también.

Había adelgazado.

Seguía siendo Adrián.

Eso era lo extraño.

Después de convertirlo en monstruo durante meses dentro de mi cabeza, allí estaba.

Humano.

Cansado.

Familiar.

—Valeria.

—Hola.

—Estás aquí.

—Tres días.

Su rostro cambió.

—¿Dónde te alojas?

—No importa.

Asintió.

—Claro.

Silencio.

—¿Cómo estás?

Pensé.

—Mejor.

—Me alegro.

—¿Y tú?

—También.

Miró hacia la calle.

—Fui al cementerio esta mañana.

—Lo vi.

Sus ojos cambiaron.

—No sabía que vendrías.

—Lo sé.

—No quería…

—Está bien.

Silencio.

—¿Podemos tomar café?

Mi primera reacción fue no.

Después pensé.

—Diez minutos.

Nos sentamos.

Él no intentó tocarme.

—No estoy aquí para pedirte que vuelvas.

—Bien.

—Ya entendí que eso sería otra forma de no escucharte.

Aquello me sorprendió.

—La terapia.

Sonrió con tristeza.

—Cara.

—Sí.

—Muy.

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