Mi esposo vació nuestro refrigerador para llevarle toda la comida a su madre y-aurelle

muy bien con un proyecto nuevo. Quiero celebrar su esfuerzo.

Mariana giró hacia su esposo, que fingía no escuchar.

Entonces entendió algo peor que el robo de comida: Jorge también le estaba mintiendo a su madre.

Y lo que Mariana descubriría al sentarse a esa mesa era mucho más humillante de lo que podía imaginar.

PARTE 2

El sábado, Jorge se levantó de la cama en cuanto escuchó que en casa de su madre habría comida. Se bañó, se afeitó por primera vez en varios días y hasta se puso una camisa limpia.

Durante el trayecto hacia Lindavista, manejando el auto de Mariana como si fuera suyo, Jorge insistió en que ella estaba haciendo un escándalo “por unos cuantos pesos”. Mariana no respondió.

Teresa recibió a su hijo con un abrazo y apenas saludó a Mariana. En el comedor estaba la tía Lupita, famosa por decir en voz alta lo

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