Yo estaba sentada en el avión.
Cinturón puesto.
Pasajeros entrando.
Azafatas cerrando compartimentos.
Miré la pantalla.
Durante años, cada mensaje de Adrián había reorganizado mi día.
Si decía:
“Ven.”
Yo iba.
Si decía:
“Espera.”
Yo estaba sentada en el avión.
Cinturón puesto.
Pasajeros entrando.
Azafatas cerrando compartimentos.
Miré la pantalla.
Durante años, cada mensaje de Adrián había reorganizado mi día.
Si decía:
“Ven.”
Yo iba.
Si decía:
“Espera.”