Puedes decir:
“Extraño a Laura.”
Cuando en realidad extrañas tener a alguien que te escriba todas las noches.
O:
“Extraño a Carlos.”
Pero quizá lo que añoras es aquella etapa en la que viajabas, tenías menos responsabilidades y sentías que todo estaba por comenzar.
Esto no disminuye el cariño que existió.
Simplemente te ayuda a entenderlo mejor.
Porque si lo que realmente extrañas es compañía, quizá no necesitas recuperar necesariamente aquella relación.
Necesitas construir nuevas conexiones.
Si extrañas sentirte vivo, quizá lo que necesitas no es llamar al pasado.
Tal vez necesitas hacer algo distinto con tu presente.
3. TU MENTE GUARDA PERSONAS JUNTO A LUGARES, OLORES, CANCIONES Y HORARIOS
Los recuerdos no funcionan como archivos perfectamente separados.
Se conectan.
Una canción puede estar vinculada a alguien.
Un perfume.
Un restaurante.
Una calle.
Una película.
Una fecha.
Incluso una hora determinada del día.
Por eso alguien puede aparecer aparentemente “de la nada”.
Supongamos que durante tres años hablaste con una persona todas las noches a las diez.
La relación terminó.
Pero a las diez continúas sintiendo una extraña necesidad de mirar el teléfono.
