Si surge después de conflictos actuales, quizá estés utilizando el pasado como refugio.
No se trata de juzgarte.
Se trata de observar.
12. NO CONFUNDAS EXTRAÑAR CON NECESITAR REGRESAR
Puedes extrañar algo que sabes que no debería volver.
Esto parece contradictorio hasta que lo vivimos.
Puedes extrañar una relación que era inestable.
Una amistad que terminó mal.
Una persona que no sabía quererte como necesitabas.
El cerebro puede recordar afecto sin olvidar necesariamente la razón por la que te alejaste.
Extrañar significa:
“Hubo algo aquí que fue importante para mí.”
No significa automáticamente:
“Debo recuperarlo.”
Puedes querer a alguien y reconocer que juntos no funcionaban.
Puedes perdonar sin regresar.
Puedes recordar sin abrir la puerta.
13. ¿Y SI QUIERES CONTACTAR?
No existe una regla universal.
Pero antes de hacerlo responde sinceramente algunas preguntas.
¿Por qué quiero escribir?
¿Qué espero que ocurra?
¿Existe alguna razón por la que esta persona pudiera sentirse invadida?
¿Estoy preparado para que no responda?
¿Estoy preparado para descubrir que tiene otra vida?
¿Quiero reconectar o simplemente aliviar diez minutos de nostalgia?
