El selenio participa en diversos procesos biológicos y en sistemas antioxidantes del organismo, mientras que el fósforo interviene en funciones relacionadas con los huesos, los dientes y el metabolismo energético.
Esto convierte al huevo en un alimento nutricionalmente interesante, especialmente cuando forma parte de una dieta que incluye frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, pescado y otras fuentes de proteínas.
¿Qué pasa con el colesterol del huevo?
Esta es probablemente la cuestión que más dudas genera.
La yema contiene colesterol, pero eso no significa que comer un huevo se traduzca automáticamente en un aumento importante del colesterol sanguíneo en todas las personas.
La respuesta puede variar entre individuos y también depende de la alimentación completa.
Además, las grasas saturadas presentes en otros alimentos pueden tener una influencia importante sobre los niveles de colesterol LDL en sangre.
La Asociación Americana del Corazón señala que las investigaciones sobre colesterol dietético y riesgo cardiovascular han evolucionado y que es más útil considerar el patrón alimentario completo , especialmente la cantidad de grasas saturadas, que se centra exclusivamente en un alimento aislado.
Por eso, no resulta adecuado evaluar la salud cardiovascular únicamente por la cantidad de huevos que una persona consume.
