Chapter 2: LA VERDAD DETRÁS DEKA RAAQUEL FRASCO

supervisión médica permanente.

Y llevaba la firma de mi padre.

—Él sabía… —susurré.

Daniels negó lentamente.

—Todavía no podemos asegurarlo.

Pero entonces recordé algo.

Dos días antes de la tormenta, había escuchado a papá hablando por teléfono.

Había dicho:

«Si ella descubre lo del seguro, tendremos un problema».

En aquel momento pensé que hablaba de una factura.

Ahora ya no estaba segura.

Miré al oficial.

—Necesito contarle algo que escuché antes de que Karen encontrara el frasco.

Daniels cerró lentamente la carpeta.

—Te escucho.

Y mientras comenzaba a recordar aquella conversación, comprendí que tal vez mi hermana no había inventado la acusación por su cuenta.

Quizá alguien había necesitado desesperadamente que yo pareciera culpable.

Y la persona que podía explicarlo todo era precisamente quien me había dejado morir de frío.

Daniels cerró la carpeta, pero no la apartó. La dejó sobre la bandeja de la cama, junto al vaso de

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *