Estas rosquitas de ricota y limón son suaves, tiernas y muy aromáticas.
La ricota les aporta una textura delicada, mientras que el limón suma frescura y un perfume que se siente desde el primer bocado. Son ideales para acompañar el café, el mate o el té durante la mañana.

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Ingredientes
- 250 gr de ricota
- 1 huevo
- 80 gr de azúcar
- 50 ml de aceite neutro
- Ralladura de 1 limón
- 1 cda de jugo de limón
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 250 gr de harina 0000
- 1 cdita de polvo de hornear
- 1 pizca de sal
- 2 cdas de azúcar para espolvorear
Preparación
- Colocar la ricota en un recipiente amplio y desarmarla con un tenedor.
- Agregar el huevo, el azúcar, el aceite, la ralladura de limón, el jugo de limón y la esencia de vainilla.
- Mezclar hasta integrar bien todos los ingredientes.
- Incorporar la harina, el polvo de hornear y la sal.
- Mezclar primero con una cuchara y luego continuar con las manos hasta formar una masa tierna.
- Evitar amasar demasiado para que las rosquitas queden suaves.
- Tomar pequeñas porciones de masa y hacer bastones de aproximadamente el mismo grosor.
- Unir los extremos de cada bastón, presionando suavemente para formar las rosquitas.
- Colocarlas sobre una placa cubierta con papel manteca, dejando un poco de espacio entre ellas.
- Espolvorear ligeramente la superficie con azúcar.
- Llevar a horno precalentado a 180 °C.
- Cocinar durante aproximadamente 18 a 22 minutos, hasta que estén apenas doradas en la superficie y más marcadas en la base.
- Retirar del horno y dejar reposar unos minutos sobre la placa.
- Pasarlas a una rejilla y dejar enfriar.
Tips y consejos
- Si la ricota tiene demasiado líquido, conviene escurrirla antes de utilizarla.
- La cantidad de harina puede variar ligeramente según la humedad de la ricota.
- La masa debe quedar suave y manejable, pero no dura.
- No conviene agregar harina de más porque las rosquitas pueden perder ternura.
- La ralladura debe hacerse solamente sobre la parte amarilla del limón.
- Para que mantengan mejor la forma, es importante unir bien los extremos antes de hornear.
- Se puede agregar un poco más de ralladura si se busca un sabor a limón más intenso.
- Conviene controlar los últimos minutos de cocción para evitar que se sequen demasiado.
El resultado son rosquitas tiernas, ligeramente doradas y con un sabor suave a ricota y limón, perfectas para disfrutar recién hechas o unas horas después.
