Estas papas a la provenzal son una opción simple, clásica y muy sabrosa para acompañar un almuerzo o servir como snack.
Quedan doradas por fuera, tiernas por dentro y con ese sabor intenso de ajo y perejil que las hace especialmente tentadoras.

Te recomendamos: Bocaditos de carne y papa dorados
Ingredientes
- 1 kg de papas
- 3 dientes de ajo
- 4 cdas de perejil fresco picado
- 4 cdas de aceite
- 1 cdita de pimentón
- Sal a gusto
- Pimienta a gusto
Procedimiento
- Pelar las papas y cortarlas en gajos de tamaño parecido.
- Colocarlas en una olla con agua y una pizca de sal.
- Cocinarlas durante unos 5 a 7 minutos desde que el agua comienza a hervir. Deben ablandarse apenas, pero sin llegar a cocinarse por completo.
- Escurrirlas con cuidado y dejarlas reposar unos minutos para que pierdan el exceso de humedad.
- Picar bien fino el ajo y el perejil.
- Colocar las papas en un recipiente amplio y agregar el aceite, el ajo, el perejil, el pimentón, sal y pimienta.
- Mezclar con suavidad para que todos los gajos queden bien condimentados sin romperse.
- Distribuir las papas sobre una placa para horno, dejando espacio entre ellas para que puedan dorarse.
- Llevar a horno precalentado a 220 °C durante aproximadamente 35 a 40 minutos.
- A mitad de cocción, dar vuelta los gajos con una espátula para conseguir un dorado más parejo.
- Continuar horneando hasta que estén bien doradas y crocantes en los bordes.
- Retirar del horno y, si se desea, agregar un poco más de perejil fresco antes de servir.
Tips y consejos
- Hervir las papas unos minutos antes de llevarlas al horno ayuda a conseguir un interior más tierno.
- Es importante escurrirlas bien para que la humedad no impida que se doren.
- No conviene llenar demasiado la placa; si quedan amontonadas, pueden cocinarse al vapor en lugar de quedar crocantes.
- El horno debe estar bien caliente desde el inicio.
- Dar vuelta las papas durante la cocción ayuda a formar una superficie dorada en varios lados.
- El ajo puede quemarse si se pica demasiado fino, por eso conviene mezclarlo bien con el aceite.
- Se puede reservar parte del perejil para agregarlo al final y mantener un sabor más fresco.
- Los gajos no necesitan quedar perfectamente iguales, pero sí conviene mantener un tamaño parecido.
- Si se busca todavía más crocancia, se pueden dejar las papas escurridas unos minutos antes de condimentarlas.
- Recién salidas del horno es cuando mejor conservan la textura.
El resultado son papas bien doradas, con bordes crocantes, centro tierno y un sabor marcado a ajo y perejil que las convierte en un acompañamiento clásico y muy tentador.
