Cazuelita bien crujiente: no agregues el guacamole hasta el momento de servir, porque la humedad puede suavizar la tortilla.
Camarón doradito: sécalo perfectamente antes de sazonarlo y utiliza un sartén muy caliente. Si hay demasiados camarones, cocínalos por tandas.
No sobrecuezas el camarón: retíralo apenas esté opaco y cocido para mantenerlo jugoso.
Guacamole espeso: evita hacerlo demasiado líquido; una consistencia gruesa ayuda a proteger la tortilla.
Pico de gallo sin exceso de agua: después de prepararlo, escurre el líquido sobrante antes de colocarlo sobre las cazuelitas.
Salsa como la de la foto: hazla espesa para que pueda caer en líneas sobre los camarones sin desaparecer dentro del guacamole.
Orden perfecto: cazuelita crujiente → guacamole → camarones calientes → pico de gallo → salsa cremosa.![]()
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Tortilla súper crujiente, guacamole cremoso, camarones doraditos, pico de gallo fresco y salsa picosita por encima. ¡Una cazuelita de camarón que entra por los ojos! ![]()
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CAZUELITAS CRUJIENTES DE CAMARÓN CON GUACAMOLE Y SALSA CREMOSA
