La pequeña señaló la sartén con una expresión alarmada.
Adrián retiró rápidamente la tortita demasiado tostada.
—No se quema, cariño. Está especialmente crujiente.
Lucía comenzó a reír desde la puerta.
Llevaba un sobre en la mano.
—Tenemos que hablar.
Adrián dejó la espátula.
—¿Ha ocurrido algo?
Ella le mostró el resultado de una prueba médica que acababa de consultar.
Estaba embarazada de 8 semanas.
Adrián leyó el informe 2 veces antes de mirarla.
—¿Vamos a tener otro bebé?
Lucía asintió entre lágrimas.
Él la abrazó con cuidado mientras Vega intentaba meterse entre ambos.
—¡Yo también! —protestó la niña.
