Tenía antojo de tiramisú, así que esta vez lo preparé con fresas. Es más ligero y saludable, ¡perfecto para seguir con mi dieta de verano!
Preparación
1. Lava las fresas , reservando algunas para decorar, y licúa el resto con el jugo de limón y 2 cucharadas de agua . Si lo deseas, añade un poco de endulzante. La salsa debe quedar suave, fresca y aromática. ¡Ya olerás de maravilla!
2. En un bol, combine la ricotta , el mascarpone ligero , el yogur griego , el eritritol en polvo y la vainilla . Mezcle bien hasta obtener una crema ligera y esponjosa . Si desea una textura aún más suave, puede usar una batidora eléctrica durante uno o dos minutos.
3. Sumerge rápidamente los bizcochos de soletilla en la salsa de fresa. No los sumerjas demasiado, de lo contrario se romperán y todo quedará un poco blando. Coloca una primera capa en una fuente para hornear y luego cúbrela con una generosa capa de crema ligera .
4. Continúa con otra capa de bizcochos de soletilla rosados y más crema , tal como en la foto. Termina con una generosa capa de crema encima y decora con fresas frescas en rodajas . Déjalo reposar en el refrigerador durante al menos 2 horas , mejor aún, un poco más. Este ligero tiramisú de fresa es uno de esos postres que preparo cuando quiero algo fresco, bonito a la vista y también lo suficientemente ligero como para comerlo sin sentirme pesado. Tiene un sabor delicado, una textura cremosa realmente hermosa y ese aspecto de postre “bien hecho” que inmediatamente te hace querer hincarle el diente.