“Solo me queda un año de vida. Cásate conmigo, dame un hijo y tu familia nunca más tendrá problemas económicos”,

No tenía intención de leer los documentos de otra persona. Pero su mirada se detuvo en palabras familiares. Fecha. Firma. Sello de la clínica.

Ella se acercó lentamente.

Ella se acercó lentamente.
Era un informe médico. De hace varios meses. En blanco y negro: salud satisfactoria. Pronóstico favorable. Ni una palabra sobre una enfermedad mortal.

Cerca de allí yacía otro documento: un contrato con un abogado. En caso de nacimiento de un hijo, todos los bienes pasarían al heredero. Si no había hijos, el matrimonio se anularía en el plazo de un año, dejándola sin nada.

Como se supo más tarde, una pariente adinerada suya había fallecido y le había dejado todos sus bienes, pero con una condición: debía ser padre en el plazo de un año.

La utilizaron y le mintieron, explotaron su lástima y luego la echaban a la calle como si fuera un objeto indeseado.

 

 

 

 

Próxima''O'' »
Próxima''O'' »

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *