del brazo.
—Déjala. Ya sabes cómo es. En unas horas se le va a pasar.
Diego intervino:
—Papá, ¿me llevas algo de comer?
Eduardo no respondió.
Miraba la cámara.
Sacó el teléfono y abrió la aplicación.
Laura se acercó inmediatamente.
—¿Para qué vas a revisar eso? Mariana solo quiere ponerte en contra de nosotros.
—Quítate.
—Eduardo…
—Que te quites.
Retrocedió el video quince minutos.
Vio a Laura provocándome.
Escuchó cada palabra.
“Eduardo no te ama.”
“Eres una sirvienta gratis.”
“Lárgate antes de que él mismo te corra.”
Después vio a Diego empujar a Sofía.
Vio cómo la niña caía.
Vio cómo su hijo le jalaba el cabello.
Y después vio a Laura intentar empujarme.
Eduardo levantó lentamente la mirada.
—¿Esto es lo que llamaron que Mariana los atacó?
Laura palideció.
—No viste lo que pasó antes.
Eduardo volvió a mirar el teléfono.
Algo más le había llamado la atención.
Las
