La Niña Que Acusó Al Hombre Más Fiel Del Jefe De La Mafia-aurelle

Después de su muerte, adquirieron un peso que Vincent apenas podía soportar.

Por eso dejó de ponerse el reloj.

Lo guardó en su escritorio.

A veces abría el cajón solamente para comprobar que seguía allí.

Otras veces lo sostenía en silencio, dejando que el frío del metal descansara contra su palma.

Era uno de los pocos recuerdos de Isabella que mantenía cerca durante las horas de trabajo.

Ahora había desaparecido.

Vincent cerró el cajón lentamente.

Después llamó a Dominic Cole.

Su jefe de seguridad apareció sin demora.

Era un hombre de expresión firme y movimientos precisos.

Llevaba diez años trabajando junto a Vincent, y durante ese tiempo se había convertido en alguien indispensable.

Conocía las entradas y salidas de la propiedad.

Sabía qué guardias estaban asignados a cada turno.

También conocía los recorridos privados que Vincent utilizaba cuando necesitaba desplazarse sin llamar la atención.

En una vida donde confiar demasiado

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