La Niña Que Acusó Al Hombre Más Fiel Del Jefe De La Mafia-aurelle

el mismo espacio.

El reloj de oro había desaparecido.

Durante varios segundos se quedó completamente inmóvil.

No se trataba de una pieza especialmente valiosa en comparación con otros objetos de su propiedad.

Vincent poseía relojes más caros.

También podía comprar cualquier otro que deseara.

Pero aquel no se podía reemplazar.

Isabella se lo había regalado el día de su boda.

Recordaba todavía la expresión de su esposa cuando le pidió que abriera la pequeña caja.

Dentro había un reloj de oro y una inscripción cuidadosamente grabada.

«Come home to me».

Cuatro palabras que, para ellos, significaban una promesa.

Regresa a casa conmigo.

Isabella sabía que Vincent llevaba una vida rodeada de riesgos.

Nunca le pidió que fingiera ser otra persona.

Pero había querido regalarle algo que le recordara que existía un lugar al que alguien esperaba verlo regresar.

Mientras estuvo viva, aquellas palabras tenían la calidez de una despedida cotidiana.

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