El desplazamiento del sistema también podría provocar condiciones marítimas adversas en sectores del sur de California, con la posibilidad de que el oleaje asociado avance posteriormente hacia otras zonas durante los siguientes días.
Para quienes viven o permanecen temporalmente en áreas costeras, uno de los principales riesgos relacionados con este tipo de fenómenos son las corrientes de resaca. Estas pueden aparecer incluso cuando el centro de un huracán se encuentra a considerable distancia de la costa, por lo que las condiciones del mar no deben evaluarse únicamente observando el estado del cielo o la presencia de lluvias.
Los especialistas recomiendan prestar atención a las indicaciones emitidas por las autoridades locales y evitar ingresar al mar cuando existan advertencias por oleaje elevado o corrientes peligrosas. Las playas pueden presentar condiciones muy diferentes a las habituales incluso si el sistema tropical no se aproxima directamente a tierra.
Otro elemento que será fundamental durante las próximas horas es la trayectoria de Karina. Los ciclones tropicales pueden modificar su rumbo y su intensidad debido a diferentes factores atmosféricos, por lo que los pronósticos se actualizan constantemente conforme aparecen nuevos datos.
Por el momento, la información disponible señalaba que el sistema continuaba sobre el Pacífico, sin que su centro se encontrara directamente sobre territorio mexicano. Esto significa que la principal preocupación para las zonas mencionadas está vinculada a los efectos marítimos asociados con la circulación del huracán.
