Un grito ahogado y dejó caer la taza de cerámica, que se hizo añicos contra el suelo. Don Arturo apretó los puños con tanta fuerza que se le pusieron los nudillos blancos y dio dos pasos amenazantes hacia Sebastián.
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familiares . Referencias generales. Fue entonces cuando salió a la luz la verdadera corrupción. Doña Rosa, la madre de Sebastián, se puso de pie, no para regañar a su hijo, sino para enfrentarse a Valeria.
—¡Por Dios, Valeria, no armes un escándalo! —exclamó Doña Rosa, con el rostro enrojecido por la indignación—. Los hombres también tienen sus cosas.
