Chapter 2: LA VERDAD DETRÁS DEKA RAAQUEL FRASCO

Sentía los dedos doloridos y el cuerpo tan pesado que apenas podía moverme.

Una enfermera se inclinó sobre mí.

—Tranquila, cariño. Estás en el hospital.

Intenté hablar.

—¿Papá?

Ella vaciló.

—Está esperando afuera.

Cerré los ojos.

Recordaba la lluvia.

El frío.

La puerta cerrándose.

Y el momento en que dejé de sentir mis piernas.

—No quiero verlo —susurré.

La enfermera asintió.

—No tienes que hacerlo ahora.

Más tarde entró el oficial Daniels acompañado de una trabajadora social llamada Rebecca.

Se sentaron junto a mi cama.

—Tu hermana ha reconocido que te acusó falsamente —explicó Daniels.

Miré hacia la ventana.

—Yo se lo dije.

—Lo sabemos.

—Se lo repetí muchas veces.

Rebecca tomó suavemente mi mano.

—No hiciste nada para merecer lo que ocurrió.

Sentí que las lágrimas finalmente comenzaban a salir.

—Pensé que iba a morir.

Ninguno intentó interrumpirme.

—Lo peor fue que seguí esperando que papá viniera a buscarme.

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