5. Trastornos del sistema nervioso
Enfermedades que afectan el sistema nervioso autónomo (el encargado de regular funciones involuntarias como la frecuencia cardíaca y la presión arterial) pueden impedir que los vasos sanguíneos se contraigan rápidamente al ponerse de pie. Esto ocurre en trastornos como la enfermedad de Parkinson y algunas neuropatías.
6. Edad avanzada y reposo prolongado
A medida que envejecemos, las células del corazón y de las arterias encargadas de regular la presión arterial pueden volverse más lentas en su respuesta. Asimismo, pasar muchos días en cama por una enfermedad o cirugía debilita temporalmente este sistema, provocando mareos al retomar la verticalidad.
Consejos prácticos para evitar los mareos
Si estos episodios son leves y ocasionales, adoptar pequeños cambios en tu rutina diaria puede marcar una gran diferencia:
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Levántate por etapas: Si estás acostado, siéntate primero en el borde de la cama durante unos 30 a 60 segundos antes de ponerte completamente de pie.
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Mantente hidratado: Bebe abundante agua a lo largo del día, especialmente en épocas de calor o si haces ejercicio intenso.
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Anatomía
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Mueve tus piernas: Antes de levantarte, flexiona y extiende los tobillos varias veces. Esto ayuda a estimular la circulación y empujar la sangre desde las piernas hacia el corazón.
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