La forma habitual del ombligo no diagnostica enfermedades, pero un bulto nuevo, dolor, secreción o sangrado sí requieren atención.
¿La forma del ombligo puede revelar una enfermedad?
En redes sociales circulan imágenes que relacionan cada forma del ombligo con enfermedades digestivas, hormonales o metabólicas. Algunas aseguran que un ombligo redondo indica un problema, mientras que uno profundo o sobresaliente supuestamente revela otra condición.
Estas afirmaciones no cuentan con respaldo médico. La forma habitual del ombligo no permite diagnosticar enfermedades de los órganos internos.
El ombligo es la cicatriz que queda después de que el cordón umbilical se desprende. Su apariencia varía ampliamente entre personas y puede ser profunda, redonda, vertical, horizontal o ligeramente sobresaliente sin que exista ningún problema de salud.
Lo que sí puede tener importancia médica es un cambio reciente: un bulto que antes no estaba, dolor, inflamación, secreción, mal olor persistente, sangrado o una lesión que aumenta de tamaño.
Por qué cada ombligo tiene una forma diferente
La apariencia depende principalmente de cómo cicatrizó la zona después del nacimiento, de la distribución de la piel y la grasa abdominal y de las características naturales del cuerpo.
También puede cambiar temporalmente por el embarazo, el aumento o la pérdida de peso, una cirugía abdominal o un piercing.
Tener el ombligo hacia dentro no es necesariamente mejor que tenerlo sobresaliente. Tampoco su profundidad indica que una persona tenga problemas digestivos.
Por tanto, no existe un “mapa del ombligo” que permita identificar enfermedades observando únicamente si es ovalado, redondo, vertical o en forma de letra T.
Un ombligo sobresaliente desde siempre puede ser normal
Algunas personas tienen un ombligo que sobresale desde la infancia. En muchos casos, esta apariencia corresponde simplemente a la manera en que cicatrizó la zona.
No obstante, un bulto que aparece recientemente, crece al toser o se vuelve más evidente al hacer fuerza puede corresponder a una hernia umbilical.
Una hernia se produce cuando grasa o una parte del intestino empuja a través de una zona débil de los músculos abdominales. Puede verse como una protuberancia blanda alrededor del ombligo y causar molestias al levantar peso, toser o hacer esfuerzo.
En los adultos, una hernia umbilical no suele desaparecer por sí sola. Debe ser valorada para decidir si necesita vigilancia o reparación quirúrgica.
