En definitiva, el romero es una planta resistente, pero no indestructible. Su aspecto seco o debilitado suele ser consecuencia de condiciones inadecuadas más que de un daño irreversible. Con observación, ajustes oportunos y cuidados constantes, es posible devolverle su vitalidad y disfrutar de sus beneficios durante mucho tiempo.
Romero en casa: por qué puede secarse y cómo evitar que tu planta se deteriore
