Estos rollitos de pan lactal con dulce de leche son una idea simple, rápida y muy tentadora para preparar con ingredientes de todos los días.
Quedan dorados por fuera, suaves por dentro y con un relleno cremoso que se luce apenas se cortan o se sirven recién hechos.

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Ingredientes
- 8 rebanadas de pan lactal
- 8 cdas de dulce de leche repostero o tradicional
- 1 huevo
- 80 ml de leche
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 cda de azúcar
- 1 cdita de canela
- Manteca, cantidad necesaria para dorar
Para terminar:
- 3 cdas de azúcar
- 1 cdita de canela
Preparación
- Retirá los bordes del pan lactal si querés que los rollitos queden más suaves y fáciles de enrollar. Después, aplastá cada rebanada con un palo de amasar hasta que quede fina y pareja.
- Colocá una cucharada de dulce de leche sobre cada rebanada y extendelo sin llegar del todo a los bordes. Esto ayuda a que el relleno no se salga demasiado durante la cocción.
- Enrollá cada rebanada con cuidado, presionando apenas al final para que mantenga la forma. Si el pan está muy seco, conviene armar los rollitos con suavidad para que no se quiebren.
- En un plato hondo, mezclá el huevo con la leche, la esencia de vainilla y el azúcar. Batí apenas con un tenedor hasta integrar.
- Pasá cada rollito por la mezcla, sin dejarlo demasiado tiempo en remojo. La idea es humedecerlo por fuera, no empaparlo.
- Calentá una sartén con un poco de manteca y dorá los rollitos a fuego medio, girándolos para que tomen color de todos los lados. Tienen que quedar dorados, pero sin quemarse.
- Mezclá el azúcar con la canela y pasá los rollitos apenas salen de la sartén, para que se adhiera bien a la superficie.
- Servilos enteros o cortados al medio, para que se vea el relleno de dulce de leche en el interior.
Tips y consejos:
- Para que no se abran durante la cocción, enrollalos con la unión hacia abajo al ponerlos en la sartén. Dejalos unos segundos sin mover para que sellen mejor antes de girarlos.
- El dulce de leche repostero funciona muy bien porque es más firme y se mantiene mejor dentro del rollito. Si usás dulce de leche tradicional, poné un poco menos cantidad para evitar que se escape demasiado.
- No remojes el pan por mucho tiempo en la mezcla de huevo y leche. Si absorbe demasiado líquido, puede romperse al levantarlo o quedar muy blando al cocinarse.
- La sartén no debe estar demasiado fuerte. Si el fuego está muy alto, el pan se dora rápido por fuera, pero el interior no llega a calentarse bien y el relleno queda menos cremoso.
- Podés hacerlos con pan lactal blanco o integral, aunque con el blanco suelen quedar más suaves y fáciles de enrollar. Lo importante es que el pan esté fresco y flexible.
- Si querés una versión más golosa, podés agregar unas gotitas de chocolate junto con el dulce de leche antes de enrollar. No hace falta poner mucho, porque el relleno ya es bastante intenso.
- Para conservarlos, lo mejor es guardarlos en un recipiente cerrado una vez que estén fríos. De todos modos, quedan mucho mejor recién hechos, cuando la superficie todavía está dorada y el relleno se mantiene cremoso.
- Si los vas a recalentar, hacelo en sartén a fuego bajo unos minutos. Así recuperan mejor la textura por fuera que si se calientan directamente en microondas.
Son fáciles de preparar, llevan pocos ingredientes y tienen ese efecto casero que siempre funciona: pan dorado, azúcar con canela y dulce de leche en el centro.