La carabela portuguesa es un ejemplo importante. Aunque suele ser llamada medusa, en realidad es un sifonóforo formado por una colonia de organismos especializados. Puede reconocerse por una estructura flotante azul, violeta o rosada, pero sus tentáculos pueden extenderse muchos metros bajo el agua. NOAA advierte que su picadura es dolorosa y que incluso un ejemplar varado puede conservar la capacidad de picar durante bastante tiempo.
Rayas escondidas bajo la arena
Las rayas también pueden motivar una advertencia violeta. Algunas especies descansan parcialmente enterradas en zonas poco profundas, lo que dificulta verlas desde la superficie.
El riesgo aparece cuando una persona pisa accidentalmente al animal . Como reacción defensiva, la raya puede mover la cola y causar una lesión con su columna. Esto no significa que esté persiguiendo o atacando intencionalmente a los bañistas; Muchas veces solo intenta protegerse después de sentirse amenazada.
Cuando las autoridades detecten una presencia elevada de rayas, pueden recomendar no entrar al agua o caminar arrastrando suavemente los pies en lugar de levantar los pasos y apoyarlos con fuerza. Sin embargo, siempre se deben seguir las indicaciones específicas de los salvavidas, ya que ellos conocen el tipo de peligro presente y las condiciones de esa
