Los niños deben permanecer bajo supervisión constante. Los adultos tampoco deben nadar solos, especialmente en playas desconocidas. Evite entrar al agua después de consumir alcohol, porque puede afectar el equilibrio, la coordinación y la capacidad para tomar decisiones.
Prestar atención puede evitar una emergencia
La bandera violeta o púrpura significa, en muchos sistemas de seguridad, que existe vida marina capaz de causar lesiones. No anuncia necesariamente la presencia de tiburones y tampoco significa siempre que la playa esté cerrada, pero exige detenerse, informarse y seguir las indicaciones locales.
No toque animales varados, no permita que los niños jueguen con ellos y no entre al agua sin conocer el peligro específico. Cuando existe un puesto de salvavidas, pregunta directamente qué ha sido detectado y qué medidas debes adoptar.
Las banderas están colocadas para informar, no para asustar. Ignorarlas porque el día está soleado o porque el agua parece calmada puede convertir una salida familiar en una experiencia dolorosa.
La próxima vez que veas una bandera violeta en la playa, no continúes caminando hacia el mar como si nada estuviera sucediendo. Distente, observa los carteles y pregunta. Un minuto dedicado a entender la advertencia puede protegerte a ti, a tus hijos ya quienes te acompañan.
