encargarse de sus reglas internas. Nosotros evaluaríamos por separado la reclamación por los daños.
Cuando Rogelio comprendió que ya no íbamos a pelear con él en la calle, cambió de estrategia.
Empezó a decirles a los vecinos que Mateo había dejado la bicicleta “tirada en medio del paso”.
Después aseguró que yo había inventado el conflicto porque le tenía rencor.
Pero cometió un error.
Carlos escuchó la historia.
Y decidió hablar.
Llegó a nuestra casa esa noche.
—Arturo, necesito contarte algo.
—¿Sobre Rogelio?
Asintió.
—Yo estaba con él la noche anterior.
—Lo escuchamos en el video.
Carlos negó con la cabeza.
—No escucharon todo.
Mateo y yo nos miramos.
—¿Qué falta?
Carlos se sentó.
Parecía incómodo.
—Después de que yo le dije que la bicicleta estaba dentro de tu propiedad, Rogelio siguió hablando.
—¿Qué dijo?
Carlos respiró profundamente.
—Dijo que estaba cansado de que alguien del fraccionamiento lo estuviera reportando.
