Me opuse, no por discriminación, sino por la diferencia de edad y por vivir en un país extranjero. Pero la madre de mihija es terca, sé lo quehago. Al final, acepté por la determinación en sus ojos.
La boda fue sencilla. Menos de un mes después, siguió al hombre hasta Corea.
El día que salió del aeropuerto, me abrazó y lloró. Yo también lloré, pero intenté ocultarlo.
Pensé que volvería a casa después de unos años. Pero no lo es. Un año, dos años, tres años hasta el quinto, no me atreví a hacer más preguntas. Solo el dinero sigue llegando.
Cada año, exactamente 8 millones de pesos junto con un mensaje
corto, mamá, ten siempre cuidado.
Estoybien. Esa palabra ‘vale’ es la que más me preocupa. Los vecinos murmuran. El tamaño del envío pero no se va a casa, quizá ya está pasando algo
Sonreí, pero por la noche no me encontraba bien. Una vez hicimos una videollamada, seguía siendo guapa pero tenía otros ojos siempre con prisa, siempre a distancia.
Le pregunté por qué no venía a casa, se quedó callado antes de
responder que estaba muy ocupado con el trabajo, mamá
No hice más preguntas. A veces, una madre se vuelve cobarde porque tiene miedo de escuchar la verdad.
Con el tiempo, fui creciendo, y crecí. Mi casa mejoró gracias al dinero que él envió. Todo el mundo dice que tengo suerte. Pero ¿cómo puedes ser feliz si comes solo?