una trampa.
Valeria nunca olvidó que Abril había conocido parte de los movimientos de Julián y había preferido callar.
Pero ambas dejaron de fingir que el daño había empezado aquella madrugada.
Había comenzado mucho antes, cuando una familia decidió que el dinero justificaba secretos, y cuando quienes tenían miedo aprendieron a sobrevivir callando o poniéndose del lado del más fuerte.
