Losartán, valsartán, amlodipino y metoprolol: lo que debe saber sobre estos medicamentos para la presión arterial
Cómo actúa cada medicamento en el organismo
Aunque los cuatro fármacos tienen el mismo objetivo —reducir la presión arterial—, cada uno pertenece a una familia farmacológica diferente y actúa de manera distinta.
Losartán y valsartán: bloqueadores de los receptores de angiotensina II (ARA II)
El losartán y el valsartán pertenecen al grupo de los ARA II. Su mecanismo consiste en bloquear la acción de una hormona llamada angiotensina II, la cual provoca la contracción de los vasos sanguíneos. Al impedir su efecto, los vasos se relajan y la presión disminuye. Suelen ser bien tolerados y se recomiendan especialmente en personas con diabetes o problemas renales, ya que ofrecen protección al riñón.
Amlodipino: bloqueador de los canales de calcio
El amlodipino actúa impidiendo la entrada de calcio en las células musculares de las arterias. Esto provoca una dilatación de los vasos sanguíneos y, en consecuencia, una reducción de la presión. Es especialmente útil en pacientes mayores y en personas con angina de pecho.
Metoprolol: betabloqueador
El metoprolol pertenece a los betabloqueadores. Su función principal es disminuir la frecuencia cardíaca y la fuerza con la que el corazón bombea sangre. Se utiliza no solo para la hipertensión, sino también para tratar arritmias, insuficiencia cardíaca y después de un infarto.
Detalles importantes que muchos pacientes desconocen
Más allá de la prescripción médica, existen aspectos prácticos que pueden influir en la efectividad del tratamiento y en la aparición de efectos secundarios.
- El horario de la toma importa. Algunos estudios sugieren que tomar ciertos antihipertensivos por la noche podría mejorar el control de la presión durante las 24 horas. Sin embargo, esta decisión siempre debe consultarse con el médico tratante.
- No se debe suspender el tratamiento abruptamente. Especialmente en el caso del metoprolol, interrumpir su uso de forma repentina puede provocar un aumento brusco de la presión, taquicardia e incluso aumentar el riesgo de eventos cardiovasculares.
- El jugo de toronja puede interferir. El consumo de toronja o pomelo puede alterar la concentración del amlodipino en sangre, potenciando sus efectos y aumentando el riesgo de reacciones adversas.
- El potasio requiere vigilancia. El losartán y el valsartán pueden elevar los niveles de potasio en sangre. Por ello, se recomienda moderar el consumo de sustitutos de la sal que contengan cloruro de potasio sin supervisión médica.