Un elemento que nunca debe faltar es el cinturón de seguridad, correctamente colocado antes de iniciar la marcha. Todos los ocupantes del vehículo también deben utilizarlo, independientemente de la duración del viaje o del lugar donde se sienten.
Es igualmente importante llevar siempre la documentación exigida por la legislación vigente, como la licencia de conducir, la documentación del vehículo, el comprobante del seguro y cualquier otro requisito obligatorio según el país o la provincia donde se circule.
Conocer algunos aspectos básicos del mantenimiento del automóvil puede brindar mayor autonomía. Aprender a controlar el nivel de aceite, el líquido refrigerante, el líquido limpiaparabrisas y reconocer cuándo un neumático necesita aire son conocimientos sencillos que resultan muy útiles.
Otra habilidad recomendable es saber cambiar una rueda o, al menos, conocer dónde se encuentran el gato, la llave para las tuercas y la rueda de auxilio. Incluso si luego se solicita asistencia, comprender el procedimiento ayuda a actuar con mayor tranquilidad en caso de una emergencia.
Cuando se conduce sola, especialmente por rutas poco transitadas o durante la noche, muchas personas prefieren compartir previamente el destino con un familiar o amigo y mantener el teléfono con suficiente batería. Estas medidas no responden al género del conductor, sino a recomendaciones generales de seguridad que pueden resultar útiles en determinadas circunstancias.
También es conveniente llevar un pequeño kit de emergencia dentro del vehículo. Una linterna, un chaleco reflectante, un botiquín de primeros auxilios, agua, un cargador para el teléfono y cables para la batería pueden ser de gran ayuda si surge algún imprevisto.
