sabido que él le había dejado algo.
Me lo explicó en voz baja, para que solo yo la oyera. Esteban sabía que estaba enfermo y que no llegaría a verla casarse. Un año antes de morir mandó coser esa etiqueta en el mejor de sus trajes y le pidió a Rosario que se lo guardara hasta ese día. Camila lo descubrió dos meses atrás, al buscar el velo de su madre en un baúl. Desde entonces tuvo claro lo que quería hacer.
—No te lo dije porque sabía que intentarías convencerme de que usara el vestido —susurró—. Y tenías razón en querer verme con él. Lo tengo listo, te lo prometo. Pero antes quería que papá estuviera aquí.
El final de la ceremonia
Miré a mi alrededor. Los murmullos habían parado. Rosario lloraba con la mano en la boca, y varios invitados lloraban con ella. Yo había estado a punto
