En nuestra noche de bodas mi esposo me rechazó porque estaba cansado, pero en la madrugada oí gemidos que venían de la habitación de mi suegra, y lo que vi cuando abrí la puerta me heló la sangre…

hasta que ya no sintió el agua en su cuerpo. Sebastián la bombardeó con 500 mensajes y más de 100 llamadas telefónicas, rogándole perdón, alegando que Renata lo había seducido. Renata, por su parte, le envió tres cartas muy largas jurando que lo sentía. Valeria cambió su número de teléfono y nunca más volvió a leer una palabra. Corriendo y caminando

Pero una mañana, el dolor desapareció repentinamente. Valeria dirigía un pequeño taller de bordado y diseño textil como pasatiempo. Tomó los 50.000 pesos que le quedaban de sus ahorros, se secó…

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