Vierta lentamente el aceite caliente infusionado con clavo en las gachas de arroz mientras bate continuamente.
Continúe batiendo hasta que la mezcla espese y adquiera una textura similar a la de un pudín.
Fase de recuperación:
Cuando la emulsión se enfríe por debajo de los 40 °C (tibia pero no caliente), incorpore el gel de aloe vera, la miel, el aceite de vitamina E, el aceite de almendras, el agua de rosas y la cúrcuma, si la va a usar.
Remover hasta obtener una mezcla completamente homogénea.
Embalaje:
Vierta la crema con una cuchara en un frasco de vidrio ámbar de 50 g que haya sido previamente esterilizado.
Etiquete con la fecha y guarde en el refrigerador hasta por dos meses.
Instrucciones (Modo de empleo)
Prueba cutánea: Aplique una pequeña cantidad en la parte interna del codo y espere 24 horas para comprobar si hay alguna reacción.
Aplicación nocturna: Después de limpiar y tonificar la piel, calienta una pequeña cantidad de producto entre las palmas de las manos y aplícala en el rostro y el cuello, evitando el contorno inmediato de los ojos.
Masaje: Realice movimientos suaves hacia arriba durante 60 segundos para favorecer la absorción y la circulación.
Frecuencia: Comience usándolo tres noches por semana; si su piel lo tolera bien, úselo todas las noches para obtener mejores resultados.
Higiene: Retire siempre los alimentos con los dedos limpios o con una espátula para evitar cualquier contaminación.
Beneficios de esta crema de colágeno casera
: Reduce las líneas de expresión y las arrugas gracias a un cóctel de antioxidantes (clavo, vitamina E, cúrcuma) que protegen el colágeno existente y ralentizan su degradación por las enzimas.