Esta torta combina una textura suave y cremosa con el aroma fresco del limón.
Es fácil de preparar, no necesita relleno y queda ideal para servir bien fría durante la tarde.

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Ingredientes
- 500 gr de ricota
- 180 gr de azúcar
- 3 huevos
- 120 ml de crema de leche
- 50 gr de maicena
- 30 gr de harina 0000
- 60 gr de manteca derretida
- Ralladura de 2 limones
- 50 ml de jugo de limón
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
- Azúcar impalpable para terminar, opcional
Preparación
- Precalentar el horno a 170 °C. Enmantecar un molde desmontable de 22 cm y cubrir la base con papel manteca.
- Colocar la ricota en un bowl grande. Si tiene demasiado líquido, dejarla escurrir previamente durante unos minutos.
- Agregar el azúcar y mezclar hasta obtener una preparación uniforme.
- Incorporar los huevos de uno en uno, mezclando después de cada adición.
- Añadir la crema de leche, la manteca derretida y la esencia de vainilla.
- Incorporar la ralladura y el jugo de limón. Usar solamente la parte amarilla de la cáscara para evitar un sabor amargo.
- Tamizar la maicena, la harina y la sal directamente sobre la preparación.
- Mezclar con batidor de mano o espátula hasta obtener una crema homogénea. No hace falta batir demasiado.
- Volcar la mezcla en el molde y emparejar la superficie.
- Hornear entre 45 y 55 minutos. Los bordes deben verse firmes y ligeramente dorados, mientras que el centro puede conservar un movimiento suave.
- Apagar el horno, dejar la puerta entreabierta y mantener la torta adentro durante 15 minutos. Esto ayuda a evitar un cambio brusco de temperatura.
- Retirar y dejar enfriar completamente a temperatura ambiente.
- Llevar a la heladera durante un mínimo de 4 horas. Para conseguir una textura más firme y cremosa, conviene dejarla enfriar toda la noche.
- Desmoldar con cuidado y terminar, de manera opcional, con azúcar impalpable y ralladura fina de limón.
Tips y consejos
- La ricota debe estar bien escurrida para evitar que la preparación quede demasiado líquida.
- Para una textura más lisa, se puede procesar la ricota durante unos segundos antes de mezclarla con el resto de los ingredientes.
- No usar la parte blanca de la cáscara del limón porque puede aportar amargor.
- Evitar abrir el horno durante los primeros 35 minutos de cocción.
- La torta no debe quedar completamente firme al retirarla. El centro termina de tomar consistencia mientras se enfría.
- Si la superficie se dora demasiado rápido, cubrirla suavemente con papel aluminio durante los últimos minutos.
- No cortar la torta todavía tibia, ya que puede perder su forma y verse demasiado blanda.
- Se conserva en la heladera, dentro de un recipiente cerrado, durante 3 o 4 días.
El resultado es una torta fresca, aromática y muy cremosa, con una textura delicada y un sabor equilibrado a ricota y limón.