La pintura craquelada es una técnica decorativa que deja un efecto envejecido, con pequeñas grietas visibles sobre la superficie.
Queda muy bien en marcos, cajas, macetas, bandejas y muebles chicos, y permite renovar objetos simples con un estilo artesanal y antiguo.

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Materiales
- 1 objeto para decorar: marco, caja, maceta, bandeja o madera chica
- 100 ml de pintura acrílica para la base, en color oscuro o contrastante
- 100 ml de pintura acrílica para la capa superior, en color claro
- 3 a 4 cdas de cola vinílica, cola escolar o craquelador
- 1 pincel plano mediano
- 1 lija fina
- 1 trapo seco
- 50 ml de barniz al agua, opcional
- 1 servilleta decorativa o lámina para decoupage, opcional
Procedimiento
- Limpiar bien la superficie del objeto elegido. Si tiene polvo, grasa o pintura vieja levantada, pasar un trapo seco y lijar suavemente para emparejar.
- Pintar una primera capa con el color de base. Este color será el que se vea entre las grietas, así que conviene elegir un tono que contraste con la pintura de arriba.
- Dejar secar por completo. Si la superficie quedó despareja, pasar una lija fina muy suave y retirar el polvillo.
- Aplicar 3 a 4 cdas de cola vinílica o craquelador sobre la pintura seca. Extender con pincel en una sola dirección, sin insistir demasiado sobre la misma zona.
- Dejar orear unos minutos. La cola no debe estar completamente seca, sino apenas pegajosa al tacto. Ese punto ayuda a que se formen las grietas.
- Pintar encima con el color final. Usar un pincel plano y pasar la pintura una sola vez por cada sector. No repasar muchas veces, porque puede arrastrar la cola y arruinar el craquelado.
- A medida que la pintura se seca, van a empezar a aparecer las grietas. El color de base quedará visible entre esas marcas, dando el efecto envejecido.
- Dejar secar por completo sin tocar la superficie. El craquelado necesita tiempo para fijarse bien y puede marcarse si se manipula antes.
- Si querés sumar un detalle decorativo, aplicar decoupage con flores, guardas o motivos vintage cuando la pintura ya esté seca.
- Para proteger el trabajo, aplicar una capa fina de barniz al agua y dejar secar bien antes de usar o mover la pieza.
Tips y consejos
- Para una pieza chica, como un marco o una caja pequeña, con 100 ml de pintura de base y 100 ml de pintura superior alcanza bien. Si vas a hacer una mesa chica o una bandeja grande, conviene duplicar las cantidades.
- El contraste entre los dos colores es clave. Si usás tonos muy parecidos, el craquelado se va a notar poco. Para un efecto más marcado, queda mejor una base oscura y una capa superior clara.
- La cantidad de cola influye en el resultado. Una capa más gruesa puede generar grietas más grandes, mientras que una capa fina suele dejar un craquelado más delicado.
- No repases la pintura superior muchas veces. Ese es uno de los errores más comunes: al pasar el pincel de nuevo, la pintura se mezcla con la cola y las grietas pueden quedar desparejas o no aparecer.
- En días húmedos puede tardar más en secar. Si la cola se seca por completo antes de pintar encima, el craquelado puede quedar débil o casi no notarse.
- En macetas o piezas que puedan recibir humedad, es mejor proteger con barniz. Si van a estar en exterior, conviene usar un barniz más resistente.
- Para un acabado más delicado, funcionan muy bien los tonos crema, celeste viejo, verde seco, blanco antiguo o rosa apagado.
Con esta técnica se pueden renovar objetos comunes y darles un aspecto artesanal, antiguo y decorativo.
Es ideal para aprovechar marcos, cajas o macetas que ya tenés en casa y convertirlos en piezas con más personalidad.