Paso 2. Utiliza una crema hidratante
Una hidratante sin perfume puede ayudar a mantener la barrera cutánea en buenas condiciones y reducir la sequedad.
Busca una fórmula adecuada para piel sensible y suspende su uso si notas irritación.
La hidratación no elimina directamente todas las manchas, pero puede mejorar la comodidad y el aspecto de la piel.
Paso 3. Reduce la irritación causada por la depilación
Si te afeitas las axilas, hazlo con cuidado y evita pasar la cuchilla muchas veces por la misma zona.
No te depiles cuando la piel esté irritada, lesionada o inflamada.
Si el afeitado provoca problemas repetidos, puedes valorar otro método de depilación que se adapte mejor a tu piel.
Paso 4. Elige los productos con cuidado
Algunos ingredientes cosméticos, como la niacinamida o determinados exfoliantes químicos suaves, pueden ayudar a mejorar ciertas alteraciones de la pigmentación en algunas personas.
Sin embargo, la piel de las axilas puede ser especialmente sensible. Es preferible introducir un solo producto cada vez y consultar con un dermatólogo si tienes dudas sobre qué ingrediente utilizar.
No apliques productos despigmentantes sobre la piel recién depilada, irritada o lesionada.
¿Es recomendable utilizar limón para aclarar las axilas?
