En ocasiones, el oscurecimiento de las axilas no está relacionado únicamente con la depilación o la fricción.
Si la piel adquiere un aspecto más oscuro, grueso y aterciopelado, especialmente si también ocurre en el cuello o las ingles, puede tratarse de una condición llamada acantosis nigricans.
Este cambio puede estar asociado con resistencia a la insulina y otras condiciones de salud, aunque no siempre tiene la misma causa.
Si el oscurecimiento aparece de repente, aumenta progresivamente o afecta a varias zonas del cuerpo, conviene consultar con un profesional sanitario.
Cómo cuidar las axilas para mejorar su apariencia
No existe un método que garantice aclarar las axilas en pocos minutos. Los resultados dependen de la causa del oscurecimiento y de las características de cada piel.
Sin embargo, una rutina sencilla puede ayudar a mantener la zona sana y reducir algunos factores que favorecen las manchas.
Paso 1. Limpia la zona suavemente
Lava las axilas con agua tibia y un limpiador suave.
Evita utilizar jabones agresivos, estropajos o cepillos duros. Tampoco es necesario frotar repetidamente para intentar eliminar el color oscuro.
Después, seca la piel con una toalla limpia mediante pequeños toques, sin arrastrarla con fuerza.
