También conviene revisar los enchufes de su casa. No ignore los enchufes sueltos, agrietados, descoloridos o calientes. Si un enchufe o una conexión eléctrica parecen dañados, haga que un electricista cualificado los inspeccione en lugar de intentar repararlos usted mismo, ya que podría ser arriesgado.
Dejar el cargador enchufado puede parecer un hábito inofensivo, pero reducir las conexiones eléctricas innecesarias es una precaución sencilla. Desenchufa los adaptadores que no uses, reemplaza los aparatos dañados y mantén los cables organizados. Este simple hábito de dos segundos podría ayudar a prevenir un peligroso accidente eléctrico.
