Es mejor proceder con precaución. La tolerancia a los aceites cosméticos puede variar de persona a persona, y un producto adecuado para un tipo de piel puede no serlo para otro.
Antes de aplicar el aceite en el rostro, conviene realizar una pequeña prueba en una zona discreta de la piel y observar cualquier reacción. Si se produce irritación, enrojecimiento o la aparición de nuevas imperfecciones, se recomienda interrumpir su uso.
Un aliado para el cuidado diario de la piel.
El aceite de rosa mosqueta puede ser un complemento interesante para una rutina cosmética dedicada a la piel seca y deshidratada.
