Tallarines gratinados con salsa blanca y jamón

Estos tallarines se preparan en fuente, con una salsa blanca bien cremosa, tiras de jamón y una capa de queso gratinado por encima.

El resultado es una pasta abundante, suave y dorada, ideal para servir recién salida del horno.

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Ingredientes

  • 500 gr de tallarines
  • Agua, cantidad necesaria
  • Sal, cantidad necesaria

Para la salsa blanca:

  • 70 gr de manteca
  • 70 gr de harina común
  • 900 ml de leche
  • 150 ml de crema de leche
  • ½ cdita de nuez moscada
  • Sal, a gusto
  • Pimienta, a gusto

Para el armado:

  • 250 gr de jamón cocido
  • 250 gr de muzzarella
  • 80 gr de queso rallado
  • 1 cda de manteca para la fuente

Preparación

  1. Precalentar el horno a 220 °C y enmantecar una fuente para horno.
  2. Hervir abundante agua con sal y cocinar los tallarines hasta que queden al dente. Escurrir y reservar.
  3. Cortar el jamón en tiras o trozos medianos. Rallar o picar la muzzarella.
  4. Para la salsa blanca, derretir la manteca en una olla a fuego medio-bajo.
  5. Agregar la harina y mezclar durante 1 minuto, sin dejar que tome color.
  6. Incorporar la leche de a poco, revolviendo constantemente con batidor de mano para evitar grumos.
  7. Cuando la salsa empiece a espesar, sumar la crema de leche, la nuez moscada, sal y pimienta. Cocinar 2 o 3 minutos más, hasta que quede cremosa.
  8. Colocar los tallarines en un bol grande y mezclar con el jamón, la mitad de la muzzarella y una buena parte de la salsa blanca.
  9. Pasar la preparación a la fuente y acomodarla de forma pareja.
  10. Cubrir con el resto de la salsa blanca. Distribuir por encima el resto de la muzzarella y el queso rallado.
  11. Llevar al horno durante 15 a 20 minutos, hasta que el queso se derrita bien.
  12. Si se quiere una superficie más dorada, dejar unos minutos extra con gratinador o en la parte más alta del horno.
  13. Retirar y dejar reposar 5 minutos antes de servir.

Tips y consejos

  • Los tallarines no deben cocinarse de más antes del horno, porque después siguen cocinándose en la fuente.
  • La salsa blanca tiene que quedar cremosa, no demasiado espesa, para que la pasta no se seque.
  • Si querés que quede más gratinado, podés sumar un poco más de queso rallado por arriba.
  • Para que la pasta quede más sabrosa, se puede mezclar parte del jamón dentro y dejar otra parte visible en la superficie.
  • Recién salido del horno queda más cremoso y con mejor textura.

Es una receta simple, abundante y muy rendidora, con ese gratinado dorado que la hace todavía más tentadora.

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