Estos tallarines se preparan en fuente, con una salsa blanca bien cremosa, tiras de jamón y una capa de queso gratinado por encima.
El resultado es una pasta abundante, suave y dorada, ideal para servir recién salida del horno.

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Ingredientes
- 500 gr de tallarines
- Agua, cantidad necesaria
- Sal, cantidad necesaria
Para la salsa blanca:
- 70 gr de manteca
- 70 gr de harina común
- 900 ml de leche
- 150 ml de crema de leche
- ½ cdita de nuez moscada
- Sal, a gusto
- Pimienta, a gusto
Para el armado:
- 250 gr de jamón cocido
- 250 gr de muzzarella
- 80 gr de queso rallado
- 1 cda de manteca para la fuente
Preparación
- Precalentar el horno a 220 °C y enmantecar una fuente para horno.
- Hervir abundante agua con sal y cocinar los tallarines hasta que queden al dente. Escurrir y reservar.
- Cortar el jamón en tiras o trozos medianos. Rallar o picar la muzzarella.
- Para la salsa blanca, derretir la manteca en una olla a fuego medio-bajo.
- Agregar la harina y mezclar durante 1 minuto, sin dejar que tome color.
- Incorporar la leche de a poco, revolviendo constantemente con batidor de mano para evitar grumos.
- Cuando la salsa empiece a espesar, sumar la crema de leche, la nuez moscada, sal y pimienta. Cocinar 2 o 3 minutos más, hasta que quede cremosa.
- Colocar los tallarines en un bol grande y mezclar con el jamón, la mitad de la muzzarella y una buena parte de la salsa blanca.
- Pasar la preparación a la fuente y acomodarla de forma pareja.
- Cubrir con el resto de la salsa blanca. Distribuir por encima el resto de la muzzarella y el queso rallado.
- Llevar al horno durante 15 a 20 minutos, hasta que el queso se derrita bien.
- Si se quiere una superficie más dorada, dejar unos minutos extra con gratinador o en la parte más alta del horno.
- Retirar y dejar reposar 5 minutos antes de servir.
Tips y consejos
- Los tallarines no deben cocinarse de más antes del horno, porque después siguen cocinándose en la fuente.
- La salsa blanca tiene que quedar cremosa, no demasiado espesa, para que la pasta no se seque.
- Si querés que quede más gratinado, podés sumar un poco más de queso rallado por arriba.
- Para que la pasta quede más sabrosa, se puede mezclar parte del jamón dentro y dejar otra parte visible en la superficie.
- Recién salido del horno queda más cremoso y con mejor textura.
Es una receta simple, abundante y muy rendidora, con ese gratinado dorado que la hace todavía más tentadora.