—Di que aceptas.
Una risa nerviosa escapó de la pantalla.
—Acepto.
Sofía saltó de su silla.
—¡Lo sabía!
Javier no pudo evitar reír.
Pero aún no había terminado.
“Hay una condición”, agregó.
Laura se esforzó.
“Quiero que venga con su hija cuando esté lista para unirse. Tenemos un programa de mentoría familiar. Creo que Sofía podría enseñarnos algo sobre el liderazgo”.
Sofía se quedó quieta.
-¿Yo?
—Sí —respondió Javier—. Hoy has demostrado algo que muchos adultos olvidan: la lealtad y el coraje no tienen edad.
—
La noticia se extendió por todo el edificio.
La niña con el vestido amarillo ya no era una curiosidad.
Se convirtió en un recordatorio.
Ese mismo día, los recursos humanos comenzaron a revisar las políticas internas sobre apoyo a la familia y emergencias.
Semanas después, GlobalTech anunció un nuevo programa de asistencia para empleados con niños pequeños, incluyendo transporte de emergencia y apoyo escolar.
La historia trascendió el edificio.
Pero no para el show.
Pero para la humanidad.
—
Un mes después, Laura llegó al trabajo por primera vez con su muñeca ahora recuperada.
Sofía la acompañó al lobby.
Esta vez, no caminaba sola.