Esta torta de avena, manzana y nueces queda húmeda, rústica y con mucha textura.
La manzana aporta dulzor natural, la avena le da cuerpo y las nueces suman ese toque crocante que la hace más interesante.

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Ingredientes
- 2 manzanas medianas
- 2 huevos
- 120 gr de avena arrollada
- 120 gr de harina 0000
- 100 gr de azúcar mascabo o común
- 80 ml de aceite
- 120 ml de leche
- 80 gr de nueces picadas
- 1 cdita de canela
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 2 cditas de polvo de hornear
- 1 pizca de sal
- 1 manzana extra, opcional para decorar
- 2 cdas de nueces picadas extra, opcional para decorar
Preparación
- Precalentar el horno a 180 °C. Enmantecar y enharinar un molde redondo de 20 a 22 cm, o cubrir la base con papel manteca.
- Pelar las 2 manzanas y rallarlas gruesas o cortarlas en cubitos chicos. Si largan mucho jugo, no hace falta escurrirlas por completo, porque ayudan a darle humedad a la torta.
- En un bowl, batir los huevos con el azúcar, la esencia de vainilla y el aceite hasta integrar bien.
- Agregar la leche y mezclar. Sumar la avena arrollada y dejar reposar 5 minutos para que se hidrate un poco.
- Incorporar la harina, el polvo de hornear, la canela y la pizca de sal. Mezclar con movimientos suaves, solo hasta unir.
- Agregar la manzana rallada o en cubitos y las nueces picadas. Integrar sin batir de más.
- Volcar la mezcla en el molde y emparejar la superficie con una espátula.
- Si querés decorarla, acomodar por arriba unas láminas finas de manzana y espolvorear con las nueces extra.
- Llevar al horno durante 40 a 50 minutos, o hasta que al pinchar el centro con un palillo salga sin mezcla cruda.
- Retirar del horno y dejar reposar antes de desmoldar, para que mantenga mejor la forma.
Tips y consejos
- Para una torta más húmeda, usá manzanas dulces y jugosas. Las rojas o gala funcionan muy bien porque aportan sabor sin dejar la preparación demasiado ácida.
- Si preferís que la manzana se note más, cortala en cubitos chicos. Si querés que se integre mejor a la masa, rallarla gruesa es la mejor opción.
- No batas demasiado después de agregar la harina. Mezclar de más puede dejar la torta más pesada y menos tierna.
- La avena arrollada común aporta mejor textura que la instantánea. Si usás avena instantánea, la miga puede quedar más compacta.
- Las nueces conviene picarlas de manera irregular, no demasiado finas. Así aparecen pedacitos crocantes en cada porción.
- Si la superficie se dora muy rápido pero el centro todavía necesita cocción, cubrí el molde con papel aluminio y continuá horneando unos minutos más.
- Para sumar más sabor, podés agregar ralladura de naranja o una pizca de nuez moscada. Van muy bien con la manzana y la canela.
- Si querés una versión más rústica, podés reemplazar la mitad de la harina común por harina integral fina.
- Se conserva bien durante 2 o 3 días en un recipiente cerrado. Como lleva manzana, conviene mantenerla cubierta para que no se seque.
- También podés hacerla en budinera. En ese caso, el tiempo de horno puede variar un poco según la altura de la mezcla.
Es una torta simple, con sabor casero y buena textura.
La combinación de avena, manzana y nueces la deja distinta a un bizcochuelo común y con un resultado bien tentador.