Los tomates confitados se cocinan lentamente con aceite de oliva, ajo y hierbas hasta quedar tiernos, dulces y llenos de sabor.
Son ideales para servir sobre tostadas, acompañar pastas, sumar a ensaladas, preparar bruschettas o completar una tabla de quesos.

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Ingredientes
- 500 gr de tomates cherry
- 8 dientes de ajo
- 120 ml de aceite de oliva
- 1 cdita de orégano seco
- ½ cdita de tomillo seco
- 1 cdita de azúcar
- Sal a gusto
- Pimienta negra a gusto
- 1 puñado de hojas de albahaca fresca
Preparación
- Precalentá el horno a 150 °C.
- Lavá los tomates cherry y secalos muy bien con papel de cocina. Es importante retirar el exceso de agua para que puedan asarse correctamente.
- Pelá los dientes de ajo. Podés dejarlos enteros o cortarlos por la mitad cuando sean muy grandes.
- Colocá los tomates en una fuente pequeña para horno. Procurá que queden juntos, pero sin formar demasiadas capas.
- Distribuí los dientes de ajo entre los tomates.
- Agregá el orégano, el tomillo, el azúcar, la sal y la pimienta negra.
- Incorporá el aceite de oliva y mezclá cuidadosamente para cubrir todos los ingredientes.
- Llevá la fuente al horno durante aproximadamente 60 a 75 minutos.
- A mitad de la cocción, mové suavemente la fuente o girá algunos tomates para que se cocinen de manera pareja.
- Los tomates estarán listos cuando se vean arrugados, muy tiernos y ligeramente dorados, pero todavía conserven su forma.
- Retirá la fuente del horno y dejá reposar durante 10 minutos.
- Agregá las hojas de albahaca fresca mientras la preparación todavía esté tibia.
- Mezclá con suavidad para evitar que los tomates se rompan demasiado.
- Servilos tibios o dejalos enfriar por completo antes de utilizarlos.
Tips y consejos:
- Elegí tomates cherry maduros, firmes y de tamaños similares para conseguir una cocción uniforme.
- Secá bien los tomates después de lavarlos. La humedad puede hacer que se hiervan en lugar de confitarse.
- Utilizá una fuente pequeña para que los tomates queden parcialmente rodeados por el aceite y los jugos de cocción.
- Cocinalos a temperatura baja. El objetivo es concentrar su sabor lentamente sin quemar la piel.
- La cdita de azúcar ayuda a realzar el dulzor natural del tomate y suaviza su acidez.
- No agregues la albahaca fresca desde el comienzo porque puede oscurecerse y perder su aroma.
- Podés incorporar romero, laurel o ají molido para darles un sabor diferente.
- Los ajos confitados quedan suaves y cremosos, por lo que también pueden untarse sobre pan tostado.
- Para servirlos como aperitivo, acompañalos con mozzarella, burrata, ricota o queso crema.
- También podés utilizarlos junto con su aceite para condimentar pastas, pizzas y ensaladas.
- Conservá los tomates en la heladera, completamente cubiertos y en un recipiente hermético, durante un máximo de 4 días.
Estos tomates confitados quedan jugosos, aromáticos y con un sabor mucho más intenso que los tomates frescos.
Servilos con pan crocante o utilizalos para transformar platos sencillos en preparaciones irresistibles.