La clasificación del cuerpo humano en tres tipos básicos —ectomorfo, mesomorfo y endomorfo— proviene de una teoría llamada somatotipo , desarrollada en la década de 1940 por el psicólogo estadounidense William H. Sheldon. Aunque hoy en día sigue siendo muy utilizado en el mundo del fitness , la nutrición deportiva y las redes sociales, la ciencia moderna la considera un modelo demasiado simplificado para explicar la enorme diversidad de la composición corporal humana.
A pesar de sus limitaciones, conocer los somatotipos puede ser útil como punto de partida para entender por qué algunas personas responden de manera distinta al ejercicio o a la alimentación. Veamos cada categoría con más detalle.
¿Cuáles son los tres tipos de cuerpo?
Ectomorfo: la constitución delgada
Las personas ectomorfas suelen presentar rasgos físicos muy característicos:
- Complexión naturalmente delgada y estilizada.
- Hombros y caderas estrechas.
- Metabolismo acelerado, con facilidad para quemar calorías.
- Dificultad para ganar peso o desarrollar masa muscular.
Nota científica: este tipo se asocia con niveles más bajos de grasa y músculo, pero el metabolismo varía enormemente de una persona a otra y no es algo fijo ni inmodificable.
