La buena noticia es que un pequeño ajuste en la paleta de colores puede transformar la apariencia al instante, aportando esa luminosidad que solemos asociar con un rostro descansado y saludable.
Los 5 colores que conviene usar con moderación cerca del rostro
1. Negro: clásico, pero no siempre aliado
El negro es un básico infaltable. Se lo considera elegante, estilizante y práctico. Sin embargo, cuando se lleva muy cerca del rostro, tiende a intensificar las sombras y remarcar los rasgos de un modo poco favorecedor. Esto no significa desterrarlo del guardarropa. Una buena estrategia es usarlo de la cintura para abajo, o suavizarlo con accesorios luminosos, joyería en tonos claros o un maquillaje fresco que aporte brillo al rostro.
