El pollo al ajillo con papas doradas es una cena simple pero con mucho sabor. El ajo se cocina junto con los jugos del pollo y termina formando una salsa intensa, mientras las papas quedan doradas por fuera y tiernas por dentro.
Todo puede hacerse en la misma sartén o fuente, lo que además simplifica bastante la preparación.

Te recomendamos: Rollitos de hojaldre con jamón y queso
Ingredientes
- 1 kg de muslos o contramuslos de pollo
- 700 gr de papas
- 8 dientes de ajo
- 4 cdas de aceite de oliva
- 100 ml de vino blanco
- 100 ml de caldo de pollo o agua
- 1 cdita de pimentón dulce
- 1 cdita de orégano
- 2 cdas de perejil fresco picado
- Sal, a gusto
- Pimienta negra, a gusto
- Jugo de 1/2 limón
Preparación
- Lavar bien las papas y cortarlas en gajos de tamaño parecido. Si la piel está fina y limpia, se puede dejar para conseguir un acabado más rústico.
- Secar el pollo con papel de cocina y condimentarlo con sal, pimienta, pimentón y orégano.
- Pelar los dientes de ajo. Cortar la mitad en láminas y dejar los restantes enteros o apenas aplastados.
- Calentar dos cucharadas de aceite de oliva en una sartén grande apta para horno. Colocar el pollo y dorarlo durante unos minutos de cada lado, hasta que tome buen color en la superficie.
- Agregar las papas alrededor del pollo junto con las dos cucharadas restantes de aceite. Cocinar durante unos 5 minutos, moviéndolas de vez en cuando para que comiencen a dorarse.
- Incorporar los ajos y cocinar durante 1 minuto, cuidando que no se quemen.
- Añadir el vino blanco y dejar cocinar durante 2 o 3 minutos para que se evapore parte del alcohol.
- Agregar el caldo o el agua y distribuir bien los ingredientes en la sartén.
- Llevar a horno precalentado a 200 °C durante aproximadamente 30 a 40 minutos. A mitad de cocción, dar vuelta las papas para que se doren de manera pareja.
- Verificar que el pollo esté completamente cocido. En la parte más gruesa debe alcanzar una temperatura interna mínima de 74 °C.
- Si las papas todavía necesitan más color, dejar la preparación unos minutos adicionales en el horno hasta que estén bien doradas.
- Retirar, agregar el jugo de limón y espolvorear abundante perejil fresco antes de servir.
Tips y consejos
- Elegí piezas de pollo de tamaño parecido para que todas terminen de cocinarse al mismo tiempo.
- Secar bien el pollo antes de dorarlo ayuda a conseguir una superficie más marcada y apetecible.
- No amontones demasiado las papas. Si tienen espacio para tocar la sartén o la fuente, se doran mejor.
- Los gajos no deben ser demasiado grandes, porque podrían quedar duros cuando el pollo ya esté listo.
- El ajo se agrega después de comenzar a dorar el pollo para evitar que se queme y tome sabor amargo.
- Si no querés utilizar vino blanco, reemplazalo por la misma cantidad de caldo.
- Durante la cocción, tanto el pollo como las papas pueden cocinarse juntos sin problema; lo importante es que el pollo alcance una cocción completa.
- Usá utensilios limpios para manipular el pollo una vez cocido y evitá colocarlo nuevamente sobre el plato donde estuvo crudo.
- Para una salsa más concentrada, dejá reducir los jugos de la sartén unos minutos antes de servir.
- Un poco de limón al final equilibra el sabor del ajo y aporta frescura sin tapar el resto de los ingredientes.
- Si preferís un sabor más intenso, podés sumar uno o dos dientes de ajo extra durante los últimos minutos de horno.
- Servilo apenas sale del horno para disfrutar las papas todavía crocantes y el pollo bien jugoso.
El resultado es un plato completo, con pollo dorado, papas bien sabrosas y una salsa de ajo que queda perfecta para aprovechar hasta el último bocado.
