tanto dinero?
Vincent no respondió.
Aquella noche revisé todos los documentos médicos que había conservado.
El certificado de nacimiento.
Los informes del hospital.
Las fotografías.
Las notas de las enfermeras.
Entonces encontré algo extraño.
En una página del expediente apareció una anotación escrita a mano.
Parto múltiple: evaluación neonatal adicional.
Sentí que el corazón comenzaba a golpearme.
Noah había sido mi único bebé.
Al menos eso me habían dicho.
Leí nuevamente la anotación.
Después busqué el informe original del parto.
Faltaban varias páginas.
A la mañana siguiente acudí al hospital.
Solicité una copia completa de mi historial.
La encargada de archivos revisó el sistema.
Su expresión cambió.
—Señora Bennett, hay una discrepancia en los registros.
Sentí un escalofrío.
—¿Qué discrepancia?
La mujer dudó.
—El sistema indica que se emitieron dos identificadores neonatales durante su parto.
Me quedé inmóvil.
—¿Dos?
Asintió.
-Si.
Sentí que el aire desaparecía de mis pulmones.
—Pero
