Les conté la verdad: que su padre no había cometido un simple error, sino que había descubierto algo incorrecto y trataba de hacer lo correcto.
Lucy se apoyó en mí y susurró:
—Papá era bueno.
Miré la cruz, las flores moviéndose con el viento, y asentí.
—Sí —dije en voz baja—. Lo era.
Visited 1 241 times, 1 visit(s) today