Ella hizo una pausa.
Y luego dijo:
“Sí. Por eso dolió.”
Después añadió, justo antes de que se cerraran las puertas del ascensor:
“Confundiste mi silencio con debilidad. Estaba decidiendo cuánto de mi vida iba a dejar que destruyeras.”
Un mes después, ella reconstruyó su vida.
Un nuevo trabajo. Un nuevo camino.
En la misma ciudad que él pensó que podía controlar.
¿Y Ethan?
Se convirtió en una advertencia.
Visited 411 times, 1 visit(s) today